Diagnóstico

Realidad chilena

Chile es un país con un nivel de educación relativamente alto entre sus mujeres, pero con un nivel de participación laboral y empoderamiento económico relativamente bajo. De hecho, el acceso masivo y paritario a la educación en todos los niveles es uno de los fenómenos destacables de los últimos 25 años en nuestro país, lo que es recogido por el Índice Global de Brecha de Género (2017) del Foro Económico Mundial, donde Chile ocupa el lugar 63 de 144 países. Sin embargo, en relación con el subíndice de Participación y Oportunidades Económicas, cae al lugar 117, y su peor indicador, refiere a la “Igualdad salarial por similares trabajos”, donde ocupa el lugar 127, al final de la tabla.

Aun cuando en este último cuarto de siglo se han incorporado 2,4 millones de mujeres al mercado de trabajo chileno, y aumentado sus tasas de participación laboral del 31% en 1990 al 49,4% en 2017 (ENE, 1990 y 2017), Chile todavía sigue siendo el país con la octava participación femenina más baja en comparación a las 34 naciones que forman parte de la OCDE (OCDE, 2015) y uno de los peor posicionados en materia de brecha salarial y acceso de mujeres a altos cargos.

Las acciones de la IPG para remontar la baja participación laboral se concentrarán en las adultas entre 25 y 59 años, ajustándose a las recomendaciones de la OIT en cuanto a trabajo decente. Si bien en las últimas décadas se ha duplicado la inserción laboral de las mujeres, aún son muchas las que, estando en edad activa (figura 1), no participan del trabajo remunerado.

Tasa del promedio anual de participación laboral

Según sexo (entre 25 y 59 años).

 

 

 

 

 

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Chile es un país con un nivel de educación relativamente alto entre sus mujeres, pero con un nivel de participación laboral y empoderamiento económico relativamente bajo. De hecho, el acceso masivo y paritario a la educación en todos los niveles es uno de los fenómenos destacables de los últimos 25 años en nuestro país, lo que es recogido por el Índice Global de Brecha de Género (2016) del Foro Económico Mundial, donde Chile ocupa el lugar 70 de 144 países. Sin embargo, en relación con el subíndice de Participación y Oportunidades Económicas, cae al lugar 119. Este subíndice incluye la medición sobre participación laboral femenina (lugar 92), brechas salariales de género (133) y barreras al ascenso a cargos ejecutivos o de mayor jerarquía (lugar 84).

Aun cuando en este último cuarto de siglo se han incorporado 2,4 millones de mujeres al mercado de trabajo chileno, y aumentado sus tasas de participación laboral del 31% en 1990 al 48,3% en el 2016 (ENE, 1990 y 20161), Chile todavía sigue siendo el país con la octava participación femenina más baja en comparación a las 34 naciones que forman parte de la OCDE (OCDE, 2015) y uno de los peor posicionados en materia de brecha salarial y acceso de mujeres a altos cargos.

Tasa del promedio anual de participación laboral

Según sexo (entre 25 y 59 años).

 

 

 

 

 

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Ingreso medio de la actividad principal por hora de los trabajadores dependientes

Según sexo (25-59 años) y brecha salarial de género, 2006-2015

 

 

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En Chile, las mujeres reciben salarios más bajos que los hombres (figura 2). Ello se explica por su concentración en ocupaciones tradicionalmente consideradas “femeninas”, asociadas a su rol histórico de cuidado -como salud, educación y limpieza-, las que son consideradas de menor productividad. Además, se concentran en los niveles más bajos y medios de las estructuras organizacionales.

De este modo, los esfuerzos de la IPG se focalizarán en aumentar la participación laboral, disminuir la brecha salarial y las barreras de ascenso de las mujeres en las empresas públicas y privadas, además de abordar asuntos generales que afectan las oportunidades y el empoderamiento económico de las mujeres.

Ingreso medio de la actividad principal por hora de los trabajadores dependientes

Según sexo (25-59 años) y brecha salarial de género, 2006-2015

 

 

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En la realidad de Chile, las mujeres reciben salarios más bajos que los hombres. Ello se explica por su concentración en ocupaciones tradicionalmente consideradas “femeninas”, asociadas a su rol histórico de cuidado -como salud, educación y limpieza-, las que son consideradas de menor productividad. Además, se concentran en los niveles más bajos y medios de las estructuras organizacionales.

De este modo, los esfuerzos de la IPG se focalizarán en aumentar la participación laboral, disminuir la brecha salarial y las barreras de ascenso de las mujeres en las empresas públicas y privadas, además de abordar asuntos generales que afectan las oportunidades y el empoderamiento económico de las mujeres.

Documento Ejecutivo

Documento-Ejecutivo Paridad de Género

Un grupo interdisciplinario de asesores técnicos del Grupo de Liderazgo de la IPG Chile elaboró un completo diagnóstico respecto de qué está limitando el avance de las mujeres en el ámbito económico del país, y propuso una serie de políticas para avanzar en la participación y empoderamiento económico de las mujeres.

Se trata de 10 medidas que han sido consolidadas en el siguiente documento ejecutivo a ejecutarse dentro de un período de tres años, tiempo que dura esta intervención multilateral.

    La Iniciativa de Paridad de Género (IPG) Chile, es una alianza púbico-privada, promovida por el Banco Interamericano de Desarrollo y el Foro Económico Mundial, que tiene como propósito reducir la brecha de género y aumentar la participación económica y el progreso de las mujeres en el mercado laboral en nuestro país.

    Correo

    info@iniciativaparidadgenero.cl